Metodología general del proceso de planificación estratégica territorial

edusipgcisi2022-estrategia-proceso-de-planificacion-estrategica-territorial

Ilustración: Proceso de Planificación Estratégica

Fuente: (JARABA MUÑOZ 2009)

La complejidad del problema que se plantea con la adopción de una decisión estratégica y su puesta en marcha tiene la suficiente magnitud como para demandar la utilización de una metodología apropiada.

Podemos considerar que el proceso global de dirección estratégica está integrado por tres grandes fases:

  • Análisis Estratégico.
  • Formulación de Estrategias.
  • Implantación de Estrategias.

Si bien existe un orden lógico en el desarrollo temporal de las partes básicas, el proceso se concibe de forma más realista a partir de la interacción constante de los distintos elementos incluidos en cada una de las partes o bloques, por lo que se hace necesaria una realimentación a lo largo del proceso (representada por las líneas de guiones en la Ilustración: Proceso de Planificación Estratégica).

Podemos entender por análisis estratégico el proceso mediante el cual es posible determinar el conjunto de amenazas y oportunidades que el entorno presenta al Territorio, así como el conjunto de fortalezas y debilidades del mismo. De tal forma que permita al conjunto de agentes un diagnóstico y evaluación de la situación y la correspondiente formulación de una estrategia, una vez definidos la misión, la visión y los objetivos estratégicos del Territorio (JARABA MUÑOZ 2009).

Con esta finalidad, el análisis estratégico se compondrá esencialmente del estudio de tres elementos que conjuntamente determinan el espacio estratégico en el que se va a desenvolver el Territorio y que serán los ejes sobre los que se construirá su estrategia:

  • la definición de la visión, la misión y los fines generales o vocacionales del Territorio,
  • el análisis externo y
  • el análisis interno.

Mientras que la definición de la visión, la misión y los fines generales o vocacionales del Territorio busca dar coherencia a toda la actuación territorial y al propio proceso de dirección estratégica, el análisis externo trata de identificar el conjunto de amenazas y oportunidades que caracterizan la naturaleza del entorno —tanto a nivel general como específico o sectorial—, conjunto que podemos denominar como de las variables exógenas o factores propios del diagnóstico externo del Territorio.

Por otra parte, el análisis interno busca determinar evaluar el conjunto de factores que constituyen las fortalezas y debilidades más notables del Territorio y que constituirán el conjunto de variables endógenas que configuran el diagnóstico interno del Territorio.

El segundo bloque del proceso de planificación estratégica corresponde a lo que se denomina la formulación de estrategias. A partir del análisis estratégico, y según la metodología propuesta, el Territorio trataría de formular o diseñar las posibles alternativas que se tienen para conseguir la visión, la misión y los objetivos que se han elegido a partir del contexto definido en los análisis externo e interno.

De este modo se elegirían estrategias territoriales y se analizaría su adaptación a diferentes contextos competitivos, en función de distintas tipologías dimensionales —Patrimonial, Social y Económica— y sectoriales.

Las estrategias territoriales se ocupan de definir las direcciones del desarrollo futuro del Territorio, las formas o métodos de intervención. Todo ello se concretaría en estrategias funcionales o mecanismos de intervención para su implantación.

La última parte del proceso supone poner en marcha la estrategia elegida y recibe el nombre de implantación estratégica. Para ello, en primer lugar, una vez que han sido diseñas las diversas alternativas, es preciso evaluar las mismas, mediante la utilización de diferentes criterios de modo que pueda ser elegida una de ellas para su implantación posterior. Los criterios que se utilicen para la evaluación de estrategias deben ser capaces de identificar la que, al menos a priori, parece la mejor estrategia o alternativa posible.

Una vez elegida una estrategia, es útil la elaboración de un plan estratégico que recoja los objetivos y las decisiones que se han adoptado en etapas anteriores, así como la asignación de medios y el camino a seguir para que la estrategia tenga éxito. Pero no todo depende de lo bien perfilado que esté el camino sino, entre otros factores, de la capacidad del equipo directivo para liderar y estimular la actividad del capital intelectual[1] del Territorio de modo que los objetivos sean conseguidos efectivamente, así como a la arquitectura organizativa o gobernanza del Territorio y la cultura del mismo que sirvan de soporte a la implantación.

El proceso de diseño de la implantación estratégica se ha llevado a cabo mediante la Teoría del Cambio.

La implantación se completa con la etapa de planificación y control estratégico y que se ocupa primero de la formalización y posteriormente de la revisión del proceso de implantación de la estrategia, así como de la adecuación de la misma conforme van cambiando las condiciones internas y/o externas previamente definidas. Ello supone verificar que los resultados obtenidos están de acuerdo con la misión y los objetivos previamente planteados. Si no es así, deben establecerse los mecanismos apropiados para corregir las deficiencias producidas, las cuales pueden encontrarse tanto en la fase de implantación como en las de análisis estratégico, formulación o evaluación.

Como cualquier política de desarrollo local, se han tenido en cuenta la importancia de los factores endógenos (lo que conlleva una dinamización para conseguir el enfoque ascendente bottom-up), los recursos públicos y privados, los recursos financieros, los factores económicos y sociales, nuevas tecnologías, participación activa de la población, explotación renovable de recursos y una planificación acorde con las políticas del desarrollo socioeconómico a nivel mundial.

Asimismo, se han tenido muy presentes las recomendaciones metodológicas y los elementos clave identificados por la Comisión Europea (EC 2009; EU 2011) y por los estudios llevados a cabo sobre desarrollo urbano sostenible (INFYDE 2013) (BBR 2007), es decir el «acervo urbano».

En resumen, la metodología usada, para la formulación de la Estrategia DUSI Puente Genil 2016-2022, se concreta en que se ha realizado tras el análisis de los datos cualitativos y cuantitativos y su plasmación en la matriz DAFO, fajando posteriormente un modelo de futuro de la ciudad de Puente Genil. Dicho modelo contiene los objetivos generales, específicos y transversales. A partir de aquí y tomando como referencia el Programa Operativo Plurirregional de Crecimiento Sostenible 2020 (GE 2015c) se han construido las líneas de actuación o intervención que se materializarán en actuaciones u operaciones.

El enfoque metodológico holístico y sistémico que se ha seguido en este proceso de planificación estratégica pretende conseguir una Estrategia de Desarrollo Urbano de carácter integrador, innovador y sostenible, que tenga incorporada la perspectiva de la vulnerabilidad y del ciclo vital en todo su alcance.

edusipgcisi2022-estrategia-proceso-de-planificacion-estrategica-territorial-sostenible-e-integrado

Ilustración: Elementos clave de la definición del Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado Fuente: (INFYDE 2013)

edusipgcisi2022-estrategia-proceso-de-planificacion-estrategica-territorial-sostenible-e-integrado-cuadro

Cuadro: Elementos clave de la definición del Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado Fuente: (INFYDE 2013)

Los dos conceptos de “sostenibilidad” e “integración” están interrelacionados pero describen generalmente dos caras diferentes de la misma moneda del modelo del desarrollo urbano deseado.

Estableciendo la calidad de vida como meta del desarrollo, esto se traduce en ocho campos de actuación entendiendo la gobernanza y la participación ciudadana como un ámbito de realización y desarrollo personal que contribuye no solo a la implementación de otras actividades sino igualmente a la mejora de la calidad de vida en el barrio.

edusipgcisi2022-estrategia-proceso-de-planificacion-estrategica-territorial-sostenible-e-integrado-barrios

Ilustración: Objetivos para los Barrios Sostenibles Fuente: (INFYDE 2013)

El desarrollo urbano sostenible e integrado se concibe por la Estrategia DUSI Puente Genil 2016-2022 como un proceso de mejora continua basado en el ciclo de vida. La concepción de calidad territorial, como fundamento del desarrollo urbano sostenible e integrado, está vinculada, a su vez, con el enfoque de valor compartido.

edusipgcisi2022-estrategia-circulo-de-mejora-continua

Ilustración: Calidad Territorial como proceso de mejora continua del desarrollo sostenible e integrado Fuente: (JARABA MUÑOZ 2009, 2010)

El propósito de la estrategia es lograr una ciudad excelente: un territorio vivible, viable y equitativo generado desde un proceso global de mejora continua del modelo de desarrollo territorial sostenible e integrado.

En definitiva, se trata de generar valor compartido (valor social + valor ecológico + valor económico) para afrontar los retos de la ciudad de Puente Genil. Lo primero, por tanto, es concretar cuál es la proposición de valor de la estrategia que configura el modelo de futuro de ciudad de Puente Genil.

A continuación, en segundo lugar, debemos identificar cómo y con qué desarrollaremos dicha proposición de valor. El cómo implica identificar los procesos determinantes para la proposición de valor de la estrategia. Y el con qué supone identificar los activos críticos tangibles e intangibles que necesitamos para llevar a cabo dichos procesos determinantes.

La estrategia debe, seguidamente, en tercer lugar, programar la provisión y gestión de los procesos determinantes y de los activos críticos para lograr la proposición de valor.

 

[1] El capital intelectual es sólo eso: un bien de capital consistente en material intelectual. Para ser considerado capital intelectual, el conocimiento debe ser un activo capaz de ser utilizado para crear riqueza. Excluye conocimiento o información que no participan en la creación de la producción de la riqueza.  Thomas A, Stewart (STEWART 1991)

Los activos intangibles tienen valor como capital intelectual cuando actuando como factores de producción en colaboración (integración) con otros factores, principalmente con los que conforman el capital humano y el capital tecnocientífico, producen valor añadido en el territorio. Pero, para que dichos activos tengan valor estratégico deben estar alineados con la estrategia territorial e integrados con otros activos estratégicos. Los activos deben crearse y desarrollarse usando como base las capacidades creadas en otros activos intangibles y tangibles, en lugar de crear capacidades independientes sin ninguna sinergia entre ellos.

noviembre 6th, 2016 by